derivado financiero

Un derivado financiero es un producto financiero cuyo valor responde a los cambios en el precio de un activo, de un tipo de interés, del precio de materias primas cotizadas, de un índice financiero, etc.; al activo del que depende el derivado financiero se le conoce como activo subyacente.

Los principales activos subyacentes de carácter financiero son los siguientes:

  1. Sobre tipos de interés.
  2. Sobre acciones.
  3. Sobre bonos.
  4. Sobre riesgo crediticio.
  5. Sobre divisas.
Estos derivados financieros tienen las siguientes características:
  1. Su valor se ve modificado en función de cambios en el precio del activo subyacente.
  2. La inversión inicial que se debe realizar es muy inferior a la de comprar directamente el activo subyacente.
  3. Siempre se liquidan en una fecha futura.
  4. Normalmente cotizan en mercados de valores.
Los derivados financieros más comercializados son los swaps, los futuros y las opciones.
  • Futuros: es un contrato que obliga a la compra o venta de bienes o servicios (activo subyacente) en una fecha concreta y futura, siendo su precio y cantidad establecidas de antemano. No hay que pagar nada en el momento de su contratación, pero si hay que predisponer una garantía ante el pago.
  • Opciones: es un contrato que da el derecho (no la obligación) a la compra o venta de bienes o servicios (activo subyacente) a un precio predeterminado, hasta una fecha concreta (vencimiento). Cuando se contrata una opción se debe pagar una pequeña prima y, generalmente, suscribir también una garantía. A una opción de compra se le denomina call, y cuando se trata de una opción de venta put.
  •  Swaps: es un contrato por el que dos partes se comprometen al intercambio futuro de bienes o servicios. En España, los productos financieros cotizan en el mercado Oficial de futuros y opciones Financieros (MEFF). Este mercado está supervisado por el Ministerio de Economía de España y la Comisión Nacional de mercado de valores (CNMV).
La compra de estos productos financieros tiene tres finalidades:
  • Asegurar el precio futuro de los activos subyacentes. De tal forma que estos productos financieros actúan como seguro ante la volatilidad del valor del activo subyacente.
  • Especular con estos derivados, con el objetivo de obtener un beneficio económico. Esta práctica de comercializar con derechos de compra-venta se ha extendido rápidamente en los últimos años, siendo unos de los productos financieros más demandados en los mercados.
  • Arbitraje, por el que se consigue un beneficio cierto libre de riesgo.

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DERIVADOS - Clase 1 - Introducción y Conceptos Básicos de futuro

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